Evidencias

La luz es un tipo especial de energía que no necesita de un medio físico para propagarse. La luz del Sol demora aproximadamente ocho minutos en llegar a la Tierra, y viaja 300 mil kilómetros por segundo en el vacío espacial. Ella es vital para el mantenimiento de la vida en el Planeta Tierra.

La cantidad de calor emitida por el sol, la distancia a la que la estrella está de la Tierra, la inclinación del eje de la Tierra y hasta la velocidad de rotación del planeta resultan en temperaturas apropiadas para la vida humana y en la distribución de las estaciones del año (que garantizan una vegetación diversificada).

La atmósfera de la Tierra posee la proporción exacta de gases para mantener la vida. El 21% de oxígeno que está en la atmósfera protege a la Tierra de grandes cantidades de rayos ultravioletas. El crecimiento de las plantas y las oscilaciones de temperatura son directamente influenciados por la cantidad de gas carbónico que hay en la atmósfera, cerca de 0,03%. El 79% de nitrógeno es indispensable para la producción de proteína en las plantas, en el proceso conocido como ciclo del nitrógeno.

Diferente de nuestra atmósfera, las de otros planetas no permiten mantener la vida humana. Saturno, por ejemplo, es un planeta tan extenso que su campo gravitacional retiene grandes cantidades de hidrógeno y helio, pero no de oxígeno. El planeta Mercurio es tan pequeño que su campo gravitacional ni siquiera retiene gases.

A corteza de la Tierra fue planeada para sustentar la vida, y es en ella que los seres humanos y los animales se reproducen. Ella contiene los elementos necesarios para mantener la vida, como hidrógeno, nitrógeno, carbono y oxígeno.

El planeta Tierra es el único con agua suficiente para sustentar la vida. El agua también es el hábitat de muchos animales. En inviernos rigurosos, solamente la superficie de lagos y ríos se congela, formando una capa de aislamiento. Eso ocurre porque el agua congelada es más liviana que la líquida, este fenómeno natural permite que la vida en los ríos y lagos sea mantenida. Según el periodista Michelson Borges, en el libro Por que Creio, [Por qué creo] “si el agua no se comportase de esa forma, los ríos, lagos y mares quedarían congelados por entero en el invierno”.

Las plantas fueron creadas con el propósito de mantener la vida animal, porque convierten el gas carbónico y el agua en oxígeno y nutrientes.

El Sol es esencial para la vida en la Tierra. Según el libro Por que Creio [Por qué creo] la estrella interfiere en la dinámica atmosférica y oceánica, y es fuente en la fotosíntesis.

La Luna interfiere en los movimientos de los mares oceánicos y su órbita no permite cambios en la inclinación del eje del planeta Tierra.

En aguas profundas y escuras, los delfines y las ballenas usan un sistema de orientación y de comunicación por medio del sonido, llamado sonar. La precisión de ese sistema inspiró la invención del sonar de los navíos.

Por ser pequeña, la bacteria puede hasta parecer un organismo simple, pero su complejidad muestra que todos los seres vivos fueron planeados por Dios. Ese pequeño organismo posee en su membrana celular un aparato, el flagelo, que produce corriente eléctrica al bombear iones (principalmente de hidrógeno). Según el libro Por que Creio [Por qué creo], de Michelson Borges, esa corriente eléctrica lo hace girar, pudiendo controlar o desplazamiento de la bacteria con velocidades variadas.

El Ser Humano fue planeado por Dios con complejidad. El cuerpo es controlado y coordinado por más de tres billones de células nerviosas, nueve mil millones de las cuales están situadas en el córtex cerebral.